Biodiversidad y conservación transfronteriza

Un jaguar en la Selva Lacandona de México. La OIMT trabaja con sus países miembros para desarrollar políticas y proyectos dirigidos a asegurar la conservación y la utilización sostenible de la biodiversidad y a proporcionar medios de sustento para las comunidades que dependen de los bosques. Fotografía: M. Alcalde & I. Huerta/CONAFOR

Pese a que sólo cubren un cinco por ciento del planeta, se estima que los bosques tropicales contienen más de la mitad de las especies de flora y fauna terrestre del mundo. Esta biodiversidad cumple una cantidad de funciones útiles, contribuyendo incluso a mantener la salud y productividad de los bosques. La explotación de los bosques tropicales con frecuencia se cita como una de las principales amenazas para la biodiversidad, pero existen numerosas pruebas que sugieren que si se los maneja correctamente, los bosques utilizados para la producción de madera pueden constituir un recurso importante para la conservación de la biodiversidad. De hecho, es crucial que así sea.
 
Desde sus comienzos, la OIMT ha trabajado con sus países miembros para elaborar políticas e implementar proyectos dirigidos a conservar esta abundante biodiversidad y a la vez crear oportunidades económicas para las comunidades que dependen de los bosques.

A principios de los años noventa, la Organización trabajó con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a fin de formular las Directrices de la OIMT para la conservación de la diversidad biológica en los bosques tropicales de producción. En 2009 se publicó una versión actualizada de ese documento con el nombre Directrices OIMT/UICN para la conservación y utilización sostenible de la biodiversidad en los bosques tropicales productores de madera.
 
En estas directrices, se explican las razones por las cuales las políticas forestales nacionales deben orientarse a la conservación de la biodiversidad y se muestra cómo establecer una zona forestal permanente integrando las áreas de conservación con los bosques de producción naturales y plantados. Las directrices brindan asesoramiento para la planificación a escala del paisaje; por ejemplo, la vinculación de las reservas con corredores de bosque natural para permitir el movimiento de la fauna entre las mismas. A nivel práctico, estas directrices presentan una serie de principios y acciones para optimizar la conservación de la biodiversidad durante las actividades de ordenación y manejo forestal.
 
La OIMT promueve un enfoque de doble propósito para la conservación de la biodiversidad. En primer lugar, el objetivo es reducir la pérdida de biodiversidad asociada con la extracción de productos y servicios forestales, especialmente la madera, mediante un mejor manejo del bosque. En segundo lugar, se busca ayudar a los países miembros a manejar sus áreas protegidas. En particular, la OIMT ha respaldado iniciativas dirigidas a mejorar la gestión de más de 10 millones de hectáreas de áreas de conservación transfronteriza, en las cuales dos o más países cooperan para asegurar la ordenación, conservación y utilización sostenible de zonas de importancia ecológica a ambos lados de sus fronteras.
 

Enlaces relacionados