Yokohama, 1 de septiembre de 2026 — ¿Y si un trozo de madera pudiera revelar su procedencia, incluso después de haber sido talado, transportado y comercializado? Esto parece cada vez más factible gracias a los avances en el análisis de ADN y otras tecnologías forenses para verificar la especie y el origen geográfico de la madera, y detectar la madera talada ilegalmente. Estas herramientas podrían cubrir un persistente reto en los esfuerzos por crear cadenas de suministro legales y sostenibles: demostrar el origen real de la madera.