Yokohama, 5 de junio de 2026 — Los bosques cubren un tercio de la superficie terrestre mundial y cumplen un papel clave para evitar una crisis climática devastadora. Como termostato climático del mundo, los bosques inciden directamente en la regulación del clima al almacenar carbono, ayudando a reducir el efecto invernadero y estabilizar el clima mundial. El uso de madera sostenible contribuye a mitigar el cambio climático. Los bosques ayudan a enfriar el planeta al ofrecer alternativas frente a productos perjudiciales para el medio ambiente.