Día Internacional de la Diversidad Biológica 2026: Promoviendo la acción en favor de la biodiversidad desde la base
22 de mayo de 2026, Yokohama
A medida que se agrava la crisis mundial de la biodiversidad, la creciente sensibilización sobre la degradación ambiental y el colapso de los ecosistemas se traduce cada vez más en acciones, lo que se refleja en llamamientos y medidas más firmes en favor de la restauración y la regeneración. La preocupación pública se plasma en la demanda de productos sostenibles por parte de los consumidores y en una mayor participación en campañas ambientales e iniciativas de conservación. Sin embargo, la magnitud del desafío sigue siendo inmensa. La evaluación mundial más exhaustiva de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos (IPBES, 2019) estima que alrededor de un millón de especies de flora y fauna se encuentran actualmente en peligro de extinción, muchas de ellas en tan solo unas décadas.
Los bosques, que cubren más de un tercio de la superficie terrestre del planeta, son fundamentales para salvaguardar la biodiversidad mundial. Proporcionan hábitats críticos para las especies terrestres y sustentan los ecosistemas marinos a través de bosques costeros como los manglares, que ofrecen beneficios tanto ecológicos como de protección. Según el Informe de las Naciones Unidas obre los Objetivos Forestales Mundiales 2026, los bosques albergan el 80% de las especies de anfibios, el 75% de las especies de aves y el 68% de las especies de mamíferos que se encuentran en tierra firme.
En este contexto, la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) desempeña un papel vital en la promoción de la gestión sostenible y la conservación de los bosques tropicales, al tiempo que apoya el comercio de madera tropical de origen sostenible y extraída legalmente. En representación de países que en conjunto representan el 80% de los bosques tropicales del mundo, desde paisajes montañosos hasta ecosistemas costeros, la OIMT ha trabajado incansablemente durante más de 40 años con sus miembros para promover prácticas de gestión forestal sostenible que mantengan ecosistemas saludables, productivos y ricos en biodiversidad. Esta experiencia es cada vez más importante para la aplicación del Marco Mundial de Diversidad Biológica de Kunming-Montreal y otros compromisos internacionales en materia de biodiversidad y clima.
Según el informe El estado de los bosques del mundo 2024, publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, si bien las tasas de deforestación se han ralentizado en algunas regiones, la pérdida de bosques sigue impulsada por el avance de la frontera agrícola, las presiones relacionadas con el clima y la creciente demanda de productos forestales. El informe subraya la urgente necesidad de reforzar los esfuerzos de conservación forestal y gestión forestal sostenible como parte de la respuesta mundial a la pérdida de biodiversidad y la conservación de los bosques.
Acción local para un impacto mundial
La pérdida de biodiversidad se aborda más eficazmente cuando las diversas partes interesadas —incluidos gobiernos, comunidades locales, pueblos indígenas, grupos de mujeres y jóvenes, el sector privado y otras organizaciones de la sociedad civil— participan de forma colectiva.
La celebración de este año del Día Internacional de la Diversidad Biológica (DIDB) 2026 aprovecha el potencial de la acción local que adopta un enfoque de múltiples actores y de toda la nación, tal como se manifiesta en su lema: «Acción local para un impacto mundial».
El Día Internacional de la Biodiversidad, que se celebra en conmemoración de la adopción del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) el 22 de mayo de 1992, no solo ofrece una oportunidad anual para crear conciencia sobre el carácter indispensable de la biodiversidad para garantizar el bienestar de la vida en la Tierra, sino que también pone de relieve la sinergia necesaria entre las acciones sobre el terreno y los esfuerzos a mayor escala
La OIMT, desde su creación hace cuatro décadas, ha reconocido la complementariedad de las iniciativas impulsadas por los actores locales y la creación de entornos propicios que faciliten la protección y la gestión forestal sostenible de los bosques y los recursos que estos albergan.
«Una cosa no puede existir sin la otra. La participación de los actores locales, principalmente las comunidades que dependen de los bosques, es fundamental para garantizar el éxito de las iniciativas de conservación implementadas al servicio de los objetivos nacionales, regionales y mundiales», afirmó la Directora Ejecutiva de la OIMT, Sheam Satkuru.
«Sin embargo, los actores interesados necesitan un apoyo institucional que respalde su participación significativa, contribuyendo a objetivos de conservación más amplios», añadió.
Movilización de actores locales para la conservación de la biodiversidad
La colaboración estratégica con los actores locales es un elemento permanente en las iniciativas de gestión forestal sostenible de la OIMT. Por ejemplo, un proyecto recientemente concluido en la península de Yucatán, en México, aprovechó la participación directa de una constelación de actores, entre los que destacan las comunidades indígenas mayas, investigadores y estudiantes.
El proyecto, ejecutado por la Universidad Nacional Autónoma de México en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de México, y financiado por el Gobierno de Japón, ha movilizado eficazmente a estos sectores para alcanzar su objetivo de conservar la biodiversidad y preservar las tradiciones y los conocimientos locales en la península.
Otro proyecto, centrado en la conservación de la diversidad genética de las especies arbóreas de tengkawang (Shorea sp.), algunas de las cuales están amenazadas o en peligro de extinción, desarrolló la capacidad de las comunidades indígenas de Kalimantan Occidental, Oriental y Central (Indonesia) en métodos de recolección sostenible y procesamiento de semillas de tengkawang. En el marco del proyecto, se emplearon diálogos comunitarios intensivos y talleres de capacitación locales sobre tecnologías apropiadas, entre otros enfoques participativos.
En el Congo, la OIMT y la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS) pusieron en marcha una iniciativa para promover la gestión forestal sostenible y la conservación de la biodiversidad en áreas de concesiones forestales contiguas al Parque Nacional de Nouabale-Ndoki, en la zona norte del país.
Las comunidades asociadas participaron en una campaña de sensibilización sobre la conservación, en la que se debatieron los resultados y los objetivos del proyecto. Posteriormente, se realizó la capacitación de miembros seleccionados en la gestión de la vida silvestre basada en los sistemas tradicionales de tenencia de tierras comunitarias; además, se establecieron comités de caza comunitarios cuyos miembros actuaron como guardias ecológicos para hacer cumplir las normas destinadas a minimizar la caza comercial e ilegal.
Del ámbito local al escenario mundial
Estas iniciativas son algunos ejemplos de los esfuerzos de la OIMT, que brindan oportunidades para que los actores locales participen activamente en la planificación y la implementación de iniciativas de conservación de la biodiversidad, ofreciendo el impulso tan necesario para esfuerzos más amplios a mayor escala. La OIMT trabaja incansablemente para garantizar que se establezcan entornos normativos e institucionales propicios en estos niveles.
La Directora Ejecutiva de la OIMT, Sheam Satkuru, ejemplifica este enfoque a través de la Iniciativa de Colaboración Conjunta OIMT-CDB para la Biodiversidad de los Bosques Tropicales (lanzada en 2011), que facilitó iniciativas a escala mundial para conservar y utilizar de forma sostenible la biodiversidad de los bosques tropicales, la Iniciativa Conjunta renovada CDB-OIMT y las próximas directrices OIMT-UICN para la conservación de la biodiversidad en los paisajes forestales tropicales.
«Estas colaboraciones ponen de relieve la importancia de la participación directa de las partes interesadas, al reforzar su capacidad para la conservación de la biodiversidad y la gestión forestal sostenible, al tiempo que se garantiza que estas iniciativas contribuyan a los objetivos en gran escala», explicó la Sra. Satkuru.
La OIMT también ha apoyado programas que facilitan la participación transfronteriza de las comunidades en los esfuerzos relacionados con la biodiversidad. Un ejemplo destacado es el proyecto ejecutado en las zonas de la Cordillera del Cóndor en Ecuador y Perú, donde se estableció un área de conservación ecológica como resultado de un acuerdo de paz integral firmado para resolver una disputa fronteriza entre ambos países.
Las iniciativas de la OIMT demuestran claramente que el tema del Día Internacional de la Diversidad Biológica 2026 ha estado arraigado en la labor de la Organización durante cuatro décadas, mucho más allá de la mera retórica, lo que pone de manifiesto esfuerzos reales sobre el terreno con resultados tangibles que repercuten en todo el mundo. Hoy es indispensable un cambio transformador urgente para hacer frente a los déficits de financiación de entre 1 y 4 billones de USD al año, con el fin de cumplir los objetivos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con los recursos de biodiversidad, clima, agua y suelo, y evitar crisis mundiales interconectadas en los próximos años.