Día Mundial del Agua 2026: Las mujeres en la fuente del agua
22 de marzo de 2026, Yokohama
La OIMT se une al mundo en la conmemoración del Día Mundial del Agua a través de su compromiso de promover la igualdad de género y honrar la inestimable contribución de las mujeres para garantizar que el mundo satisfaga la demanda de agua actual y futura. © R. Indrovo/InWay
El agua sustenta todas las formas de vida. Desde los organismos unicelulares hasta la fauna silvestre que prospera en las frondosas selvas tropicales o busca refugio en pequeños oasis en las tierras más áridas del mundo, desde las especies de agua dulce de ríos y lagos hasta la diversa vida marina que puebla los extensos mares de la Tierra, la vida se organiza en torno a la presencia del agua.
Las sociedades humanas no son la excepción. Nuestros antepasados se establecieron inicialmente a orillas de las principales masas de agua no solo para su sustento, sino también como base de su vida política, económica y social. Los ríos se transformaron en vías de transporte para la movilidad y el comercio, su caudal se reguló para el uso doméstico, la agricultura, el riego y el esparcimiento. Las costas sirvieron como centros de comercio e intercambio cultural, así como trampolines para la exploración marítima y la construcción de imperios.
Las sociedades contemporáneas han seguido aprovechando el poder del agua, desde el suministro local hasta los sistemas de riego en gran escala, y desde la generación de energía hasta el uso industrial. La demanda de agua se está agudizando, según un reciente informe de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) basado en un estudio publicado en la revista Water Resources. Entre otras cosas, el informe hace hincapié en la creciente presión sobre el suministro y la distribución de agua.
Cuando los grifos se secan
El agua, a pesar de su aparente ubicuidad, sigue siendo un recurso finito. Se estima que alrededor de una cuarta parte de la población mundial sigue sin tener acceso a agua limpia y segura. La disparidad en el acceso al agua se siente especialmente en las comunidades de las zonas altas y rurales, donde unos 4 000 millones de personas sufren una grave escasez de agua durante por lo menos un mes al año.
Los retos que afectan la seguridad hídrica mundial tienen, por un lado, una dimensión de género y, por otro, una responsabilidad desproporcionada. Las mujeres soportan de manera desproporcionada el peso de los efectos del limitado suministro y acceso al agua. En las comunidades rurales que dependen de los bosques, por ejemplo, las mujeres desempeñan un papel fundamental en la gestión doméstica del agua, a menudo encargándose de recogerla y distribuila. La escasez prolongada de agua y el deterioro de su calidad restan un tiempo considerable a las tareas más productivas y plantean graves riesgos para la salud de los miembros del hogar, perpetuando el círculo vicioso de la pobreza.
Las mujeres constituyen el 43 % de la mano de obra mundial en la agricultura, considerada el sector de mayor cosumo de agua. Toda interrupción en el suministro de agua puede, asimismo, tener consecuencias económicamente devastadoras para las mujeres y sus medios de vida.
Por otra parte, los mayores consumidores de agua son las grandes empresas industriales que consumen grandes cantidades de agua necesaria para sus industrias de transformación y, muy a menudo, estas fuentes no se pueden reponer. La actualización de las Normas Mundiales del Agua es oportuna, ya que ofrece a las grandes empresas industriales la oportunidad de mejorar las buenas prácticas y ser más conscientes de las necesidades de la humanidad.
En la confluencia de dos corrientes
La conexión inseparable entre el acceso al agua y la igualdad de género es el tema central del Día Mundial del Agua 2026. El lema de este año, «Donde fluye el agua, crece la igualdad», destaca específicamente el punto en el que dos corrientes aparentemente divergentes —los retos perennes del agua potable y suficiente y la igualdad de género— se encuentran inevitablemente. Reconoce la importancia de promover el derecho al agua y al saneamiento como mecanismo clave para combatir la disparidad de género y fomentar el desarrollo sostenible.
A primera vista, podría parecer que esto solo funciona en una dirección: que el acceso al agua es necesario para garantizar la igualdad de género. Pero lo contrario también puede ser cierto. Centrar a las mujeres en la creación y la implementación de soluciones a los retos actuales garantizará la inclusividad y el flujo ininterrumpido de agua.
«Nuestra experiencia sobre el terreno y las interacciones con nuestras partes interesadas dan fe de la importancia y la eficacia de involucrar a las mujeres como actores clave en nuestra búsqueda de soluciones sostenibles», afirmó Sheam Satkuru, Directora Ejecutiva de la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT), la primera mujer en ocupar este cargo. «El hecho de que las mujeres asuman el liderazgo junto a los hombres ha dinamizado sin duda nuestros esfuerzos por promover la gestión forestal sostenible y el desarrollo rural y contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).»
Reponer el manantial, abordar el desafío desde la fuente
Si bien son varios los factores que provocan la escasez de agua, como la sobreexplotación, la contaminación y el cambio climático, son el daño y la degradación ecológicos, especialmente en las cuencas hidrográficas, los que constituyen las preocupaciones transversales más críticas en la conservación y gestión del agua y los bosques.
La OIMT, a lo largo de sus cuatro décadas de activos esfuerzos, ha promovido de manera constante la gestión forestal sostenible y el desarrollo rural, al tiempo que impulsa iniciativas y políticas que fomentan una mayor participación y empoderamiento de las mujeres, además de los hombres. Y estos esfuerzos están dando sus frutos.
En los departamentos de Blitta y Lacs, en Togo, por ejemplo, las mujeres están cada vez más al frente de los esfuerzos para rehabilitar los bosques, convirtiéndose en líderes de la restauración gracias al apoyo de la OIMT y Soka Gakkai.
Al apoyar a los grupos de mujeres a través del empoderamiento de género como componente vital de la restauración del paisaje forestal, la iniciativa conocida como «Apoyo a los grupos de mujeres en la restauración de paisajes forestales en los departamentos de Blitta y Lacs, Togo» les ha ayudado a superar las limitaciones impuestas por la falta de acceso a recursos y tecnología, y a utilizar su profundo conocimiento del medio ambiente para combatir la degradación de la tierra y mejorar los medios de vida.
Las mujeres también ocupan un lugar central en la restauración de paisajes forestales en la Cuenca del Chimbo, en Ecuador, donde uno de los problemas más acuciantes es la devaluación de los sistemas agroforestales silvestres, los paisajes y la vegetación como base de recursos y fuente de medios de vida cruciales para las comunidades locales.
Los viveros gestionados por mujeres en el marco del proyecto «Gestión forestal sostenible en la cuenca del río Chimbo, Ecuador: conservación de los recursos forestales y los sistemas agroforestales como mecanismo para reforzar la inclusión económica de las familias de la comunidad, en particular de las mujeres rurales, asentadas en la zona» conservan y diversifican los recursos forestales autóctonos, tanto maderables como no maderables, y mejoran los medios de vida mediante prácticas sostenibles, reforzando el papel de las mujeres en la gestión ambiental y su liderazgo en la comunidad.
En Veracruz (México), otro proyecto de la OIMT destacó el papel de las mujeres en los esfuerzos de restauración forestal, esta vez no solo involucrándolas en el establecimiento de viveros y otros sistemas agroforestales, sino también promoviendo los conocimientos indígenas para construir un argumento sólido que garantice la salud de los bosques.
El proyecto titulado «Evaluación ambiental y valoración económica de los servicios ecosistémicos de los bosques costeros (manglares, bosques inundados, selvas tropicales y matorrales de dunas) y sus sistemas de sustitución agrícola en la llanura costera central de Veracruz, México» involucró a las mujeres de Veracruz en la elaboración de un manual de plantas medicinales destinado a preservar los conocimientos tradicionales sobre las propiedades curativas de diversas especies de plantas forestales.
El trabajo para garantizar la salud de las cuencas hidrográficas a fin de mantener el flujo continuo de servicios ecosistémicos, incluido el abastecimiento de agua, está lejos de haber concluido. Consciente de ello, la OIMT se propone apoyar futuras iniciativas alineadas con este objetivo.
Por ejemplo, un próximo proyecto apoyado por la OIMT se llevará a cabo en la cuenca alta del río Salinas, en Guatemala, para proteger y restaurar los paisajes forestales, mejorando la seguridad hídrica y la resiliencia climática en la zona. La activa participación de las mujeres será, una vez más, un factor significativo para el éxito de esta iniciativa.
La esperanza: una fuente eterna
Las historias de liderazgo y perseverancia de las mujeres de todo el mundo frente a los crecientes desafíos para el acceso al agua y la salud ecológica reorientan nuestra atención desde las habituales historias de advertencia y narrativas apocalípticas en el discurso sobre el agua hacia la celebración de la esperanza y el empoderamiento.
Si se les proporcionan los recursos y los conocimientos necesarios, las mujeres ocupan un lugar fundamental a la hora de garantizar el agua potable y el saneamiento a nivel doméstico y comunitario, especialmente en las zonas de montaña y rurales.
«Nuestro trabajo a lo largo de cuatro décadas nos enseña una lección importante: que las mujeres, al igual que el flujo de agua que da vida, pueden impulsar nuestros esfuerzos para garantizar que nuestros bosques y recursos hídricos se conserven y gestionen de forma sostenible», afirmó la Sra. Satkuru.
«Cada vez más vemos a mujeres que dan un paso al frente por sus comunidades, alzando la voz para apoyar soluciones hídricas sostenibles y negándose a aceptar las terribles realidades a las que se enfrentan en medio de la crisis mundial del agua. La atención se centra más en la recuperación, que debe ser sostenida.»
La OIMT se une al mundo en la conmemoración del Día Mundial del Agua a través de su compromiso de promover la igualdad de género y honrar la inestimable contribución de las mujeres para garantizar que el mundo satisfaga la demanda de agua actual y futura.
Solo cuando el agua fluya sin interrupciones la igualdad verdaderamente podrá crecer y prosperar.