El poder económico del bosque: cultivando prosperidad desde la raíz

21 de marzo de 2026, Yokohama

En el Día Internacional de los Bosques 2026, que se celebra bajo el lema «Bosques y economías», la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) destaca cómo los bosques tropicales gestionados de forma sostenible favorecen la prosperidad económica al tiempo que salvaguardan los valiosos ecosistemas de los que depende la humanidad.

Los bosques son fundamentales para la salud de las economías. En el Día Internacional de los Bosques 2026, que se celebra bajo el lema «Bosques y economías», la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) destaca cómo los bosques tropicales gestionados de forma sostenible favorecen la prosperidad económica al tiempo que salvaguardan los valiosos ecosistemas de los que depende la humanidad.

Los bosques tropicales sanos y gestionados de forma sostenible sustentan a familias y comunidades proporcionando alimentos, agua, medicinas, recursos maderables y no maderables y medios de vida a millones de personas, especialmente en las regiones tropicales donde los bosques están estrechamente vinculados a las economías y culturas locales.

A medida que los países buscan vías de desarrollo más sostenibles, se reconoce cada vez más que los bosques son esenciales para construir economías resilientes e inclusivas.

«Las economías prósperas y los bosques sanos no son ambiciones separadas: dependen una de la otra», afirmó Sheam Satkuru, Directora Ejecutiva de la OIMT. «Cuando los bosques se gestionan de forma sostenible, generan empleo, apoyan a las comunidades y suministran materiales renovables basados en la naturaleza, protegiendo al mismo tiempo la biodiversidad, el agua y el clima. Esta es la base de una bioeconomía verdaderamente sostenible

Satisfacer la creciente demanda de madera y productos forestales no maderables sin poner en peligro los recursos forestales exige innovación en toda la cadena de suministro de productos forestales, desde la tala y la transformación responsable hasta la mejora del diseño de los productos y los mercados. © OIMT

La madera: pieza clave de la bioeconomía

A menudo se habla de los bosques en términos de volumen de madera o de cobertura arbórea, pero su valor va mucho más allá del número de árboles o de la madera que producen. Desde el cambio climático y la pérdida de biodiversidad hasta la seguridad hídrica y los medios de vida rurales, los bosques son fundamentales para hacer frente a muchos de los retos más acuciantes del mundo.

Los bosques gestionados de forma sostenible almacenan y capturan carbono, conservan la biodiversidad, regulan los ciclos del agua, mantienen la calidad del suelo y protegen a las comunidades frente a los desastres naturales. Al mismo tiempo, generan ingresos y empleo a lo largo de las cadenas de valor forestales.

La madera es la base de las bioeconomías forestales. Cuando se produce y utiliza de forma sostenible, es un material natural, renovable y favorable al clima que propicia el desarrollo económico al tiempo que mantiene la salud de los ecosistemas.

La demanda de madera está aumentando, pero también la de productos forestales no maderables (PFNM), servicios ecosistémicos, beneficios del carbono y otras soluciones basadas en la naturaleza. Satisfacer esta demanda sin perjudicar los recursos forestales exige innovación en toda la cadena de suministro de productos forestales, desde la tala y la transformación responsables hasta la mejora del diseño de los productos y los mercados.

«La madera no es sólo una mercancía, sino una solución renovable basada en la naturaleza», señaló la Sra. Satkuru. «Cuando procede de bosques gestionados de forma sostenible, la madera reduce las emisiones, apoya las economías rurales y conecta los mercados con los gestores de los paisajes forestales.»

Los PFNM proporcionan ingresos y nutrición, como el ratán comestible (en la foto) que producen las comunidades indígenas del Parque Nacional Pulong Tau de Malasia. © W. Cluny

El bosque: motor de soluciones económicas integradoras

La gestión forestal sostenible va mucho más allá de la extracción de madera. Integra la conservación de la biodiversidad, la restauración del paisaje, la protección del agua y el suelo y el desarrollo de los medios de sustento de las comunidades que dependen de los bosques.

Las cadenas de suministro legales y sostenibles refuerzan los mercados para apoyar la conservación de los bosques. Este planteamiento es la base de una bioeconomía circular que vincule bosques sanos, producción y consumo responsables y mercados inclusivos para que las oportunidades económicas refuercen la integridad social y ambiental.

Los bosques también son fuentes vitales de alimentos para muchas comunidades. Las frutas, la miel, los frutos secos, los hongos, los alimentos silvestres y otros productos forestales refuerzan la seguridad alimentaria, especialmente en las regiones tropicales remotas. Los PFNM proporcionan ingresos, nutrición y medicinas tradicionales, al tiempo que mantienen los vínculos culturales con los paisajes forestales.

Reforzar estas cadenas de valor es esencial para crear bioeconomías forestales integradoras.

Una mayor colaboración entre la ciencia, la política y la industria contribuirá a que la madera desempeñe un papel aún más importante en la adaptación al cambio climático y su mitigación, al tiempo que contribuirá al crecimiento sostenible. © OIMT

Una alternativa renovable para un futuro con bajas emisiones de carbono

La madera es uno de los materiales naturales más favorables al medio ambiente que existen. Es un sustituto eficaz de materiales intensivos en carbono y energía como el hormigón, el acero y los plásticos, lo que la hace indispensable para la transición hacia bioeconomías bajas en carbono y circulares.

Los avances en los productos de madera de ingeniería, la mejora de las prácticas de cultivo y extracción, y las tecnologías de transformación más eficientes están ampliando las posibilidades de uso sostenible de la madera. Una colaboración más estrecha entre la ciencia, la normativa y la industria contribuirá a que la madera desempeñe un papel aún más importante en la adaptación al cambio climático y su mitigación, al tiempo que contribuirá al crecimiento sostenible.

A través de la capacitación, el intercambio de conocimientos y la transferencia de tecnología, inclusive herramientas de trazabilidad como la aplicación de rastreo de madera CUBIFOR y el uso de SIG y teledetección en el monitoreo forestal, la OIMT apoya a los países para que fortalezcan la transparencia, mejoren la gestión forestal y obtengan un acceso responsable al mercado. © A. Tabata/Agencia Forestal de Japón

Invertir en las personas, la innovación y los mercados responsables

Para aprovechar todo el potencial económico de los bosques se necesita una gobernanza sólida, inversiones previsibles y capacidad humana. En muchos países productores, la producción sostenible de madera y las cadenas de valor basadas en los bosques siguen enfrentándose a obstáculos como la tala no reglamentada, la inversión limitada y la escasa sensibilización de los consumidores sobre la madera de origen responsable.

Los pequeños agricultores también desempeñan un papel fundamental en el suministro de madera para una bioeconomía sostenible. Las zonas gestionadas por pequeños agricultores en diversos sistemas de producción ya proporcionan una parte sustancial de la madera en rollo en varios países. Con las políticas adecuadas, asistencia técnica, acceso al mercado y apoyo científico, la potenciación de los pequeños agricultores puede ayudar a satisfacer la creciente demanda de madera, reduciendo al mismo tiempo la presión sobre los bosques naturales.

Por lo tanto, el desarrollo de capacidades es fundamental para la labor de la OIMT. La Organización continúa apoyando iniciativas que fortalecen la participación de los pequeños productores en las cadenas de valor de productos forestales sostenibles. Las comunidades forestales, los pequeños productores, los organismos gubernamentales y las empresas privadas necesitan conocimientos, herramientas y financiación para aplicar eficazmente prácticas sostenibles.

A través de la capacitación, el intercambio de conocimientos y la transferencia de tecnología, inclusive herramientas de trazabilidad como la aplicación CUBIFOR de rastreo de madera y el uso de SIG y teledetección en el monitoreo forestal, la OIMT apoya a los países para que fortalezcan la transparencia, mejoren la gestión forestal y obtengan un acceso responsable al mercado.

«La transición hacia una bioeconomía forestal sostenible depende en gran medida de la sociedad», subrayó la Sra. Satkuru. «La inversión en conocimientos, tecnología y alianzas empodera a los países y comunidades para convertir la gestión forestal sostenible en una verdadera oportunidad económica.»

«La transición hacia una bioeconomía forestal sostenible depende en gran medida de la sociedad. La inversión en conocimientos, tecnología y alianzas permite a los países y comunidades convertir la gestión forestal sostenible en una verdadera oportunidad económica», afirmó Sheam Satkuru, Directora Ejecutiva de la OIMT. © Anastasia Rodopoulou/IISD

Creación de alianzas para una bioeconomía forestal sostenible

Una bioeconomía forestal próspera requiere la colaboración entre los gobiernos, los pueblos indígenas y las comunidades locales, el sector privado, las instituciones financieras, el mundo académico, los científicos y las organizaciones internacionales.

A través de iniciativas de la OIMT tales como el Programa de Cadenas de Suministro Legales y Sostenibles y su participación en alianzas mundiales que promueven el uso de maderas sostenibles, la Organización se esfuerza constantemente por fortalecer estas conexiones y ampliar los mercados de productos forestales responsables.

Los bosques gestionados de forma sostenible y la madera producida de forma responsable son tanto una solución climática como una oportunidad de desarrollo. Los esfuerzos sostenidos que valoran los servicios ecosistémicos, apoyan los medios de vida rurales, desarrollan la capacidad humana y movilizan la financiación permiten que los bosques se conviertan en poderosos motores de bioeconomías resilientes e inclusivas.

En este Día Internacional de los Bosques 2026, la OIMT reitera el papel de los bosques tropicales gestionados de forma sostenible para apoyar los medios de sustento, fortalecer las economías y proteger los sistemas de los que depende la prosperidad futura. Invitamos a todos los interesados a unirse a nosotros en esta búsqueda.

Vea nuestro video para celebrar el Día Internacional de los Bosques 2026: