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Conozcamos nuestra madera

La conservación y utilización sostenible de los bosques, o el manejo forestal sostenible para expresarlo de otra manera, exige un conocimiento profundo del recurso y su gobernanza. En esta edición de AFT, se presentan artículos dirigidos a incrementar los conocimientos sobre las maderas tropicales con el fin de asegurar la conservación de ciertas especies arbóreas, promover la legalidad de las operaciones forestales, y valorizar los productos en el mercado internacional.
 
En la página 3, Tereza Pastore y sus coautores describen un proyecto de la OIMT dirigido a desarrollar una técnica de identificación de maderas para facilitar el seguimiento del comercio de caoba. Esta técnica comprende el uso de espectómetros portátiles del infrarrojo cercano, que han resultado muy efectivos en las pruebas realizadas en el terreno.

Afianzando el terreno para los manglares

Los manglares son uno de los ecosistemas más productivos del planeta y producen una diversidad de bienes y servicios ambientales. Si se los maneja de forma sostenible, pueden brindar medios de sustento para millones de pobladores costeros, almacenando a la vez cantidades considerables de carbono a nivel mundial y reduciendo la vulnerabilidad de las regiones costeras ante los embates de las tormentas y otras amenazas.

Sin embargo, la superficie de los manglares está disminuyendo en muchos países tropicales debido a una gestión deficiente y a una creciente demanda de tierras costeras para el desarrollo. Por consiguiente, una acción prioritaria importante de la comunidad mundial es detener la pérdida de manglares y restaurar los ecosistemas de manglar degradados.

No todo está perdido

Pese a todos los esfuerzos realizados por muchos, los bosques tropicales continúan siendo talados (aunque se observan indicios de que el índice de esta deforestación está disminuyendo). Inevitablemente, este proceso implica una pérdida de biodiversidad, la emisión de gases de efecto invernadero que previamente eran retenidos por esos bosques, y la disminución de muchos servicios ecosistémicos. No obstante, hay razones para seguir albergando la esperanza. En esta edición de AFT, el nuevo Director Ejecutivo de la OIMT, Dr. Gerhard Dieterle, habla acerca del potencial de los bosques para hacer frente a los desafíos mundiales y el papel que puede cumplir la OIMT en este proceso.

¿Volando bajo el radar?

En todas las regiones del trópico, el sector maderero genera trabajo para cientos de miles de personas, inclusive en operaciones artesanales que quizás no figuren en las estadísticas oficiales pero que representan una fuente de empleo vital en las zonas rurales. En esta edición de Actualidad Forestal Tropical, Paolo Cerutti y sus coautores (pág. 3) explican que los motosierristas artesanales de Côte d’Ivoire (en su mayoría, jóvenes en busca de su independencia económica) producen, por lo menos, un cuarto de la oferta de madera nacional y probablemente mucho más. Asimismo, existe un comercio transfronterizo importante con los países vecinos.

El Consejo nombra al nuevo jefe ejecutivo de la OIMT

Medidas que valorizan

Un importante aspecto del manejo forestal sostenible es asegurar que los productos y servicios forestales generen suficientes rendimientos financieros para pagar el mantenimiento del bosque. Muchos países productores de maderas tropicales buscan valorizar sus productos brutos como una forma de aumentar sus ingresos de exportación, generar empleo y disponer de una mano de obra calificada. En esta edición de AFT se estudia el trabajo realizado para fomentar la producción de valor agregado en el sector forestal del trópico.

Actuación local

La experiencia nos demuestra cada vez más que las comunidades locales pueden ser excelentes gestores forestales, en la medida en que lo permitan las políticas sobre tenencia de tierras, los mercados y otros factores. En esta edición de AFT, dos artículos describen los resultados de cuatro proyectos de la OIMT concentrados en desarrollar las capacidades de las comunidades para restaurar sus tierras y manejar sus bosques sosteniblemente, estableciendo a la vez las condiciones propicias para adelantar el proceso. 

La OIMT y la CITES: una alianza perdurable

En 2004, la Secretaría de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) comenzó a estudiar la posibilidad de emprender un proceso de desarrollo de capacidades para ayudar a los países a aplicar el creciente número de especies maderables incluidas en los apéndices de la CITES. A principios de 2005, la Secretaría de la CITES invitó a la Secretaría de la OIMT a colaborar en un programa conjunto y a partir de allí, ambas trabajaron en estrecha colaboración para formular una propuesta con el fin de presentarla a la consideración de los donantes potenciales para su financiación. A partir de fines de 2006, la Comisión Europea (CE), conjuntamente con otros donantes, financió la propuesta en el marco del programa de trabajo de la OIMT para 2006–2007. En esta edición especial de AFT, se presentan algunos de los resultados de las actividades emprendidas como parte de lo que hoy se conoce como “Programa OIMT–CITES para la aplicación del listado CITES de especies arbóreas tropicales”.

Los bosques pasan a primer plano

Justo antes del cierre de esta edición de Actualidad Forestal Tropical, se logró un acuerdo histórico sobre el cambio climático en Francia y ahora los bosques ocupan un lugar prioritario en la agenda ambiental mundial. En el Acuerdo de París, casi todos los países del mundo han acordado mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2ºC con respecto a los niveles preindustriales y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5ºC con respecto a los niveles preindustriales. 

Probando el temple de la madera tropical

La madera tropical se enfrenta a una dura pugna por la participación en el mercado con los productos sustitutos tales como las maderas no tropicales, metales como el aluminio, y plásticos. La madera tropical tiene muchas propiedades excelentes (por ejemplo, su durabilidad, atractivo estético y resistencia), pero sus rivales también poseen cualidades comercializables. 

Poniendo freno a los incendios forestales

Los grandes incendios que azotaron Borneo a principios de los años ochenta enviaron una señal de alarma a los especialistas en manejo de incendios y operadores forestales del trópico. Los bosques húmedos tropicales, que anteriormente se consideraban inmunes a estos incendios devastadores, se desvanecían en llamas, con incalculables efectos adversos en la salud humana y la sostenibilidad forestal.
 
Las intensas lluvias finalmente apagaron estos incendios, y la OIMT lanzó un programa dirigido a alentar enfoques integrales de manejo de incendios en los bosques tropicales con la participación de las comunidades locales.

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Más allá del conflicto sobre las adquisiciones

Desde hace mucho tiempo, las políticas para la adquisición pública de madera han sido un tema candente de debate entre los gobiernos, comerciantes de maderas tropicales y grupos ambientalistas. Los grupos ambientalistas sostienen que los países importadores de maderas tropicales pueden abrir el camino hacia el manejo forestal sostenible comprando únicamente madera tropical certificada o, por lo menos, de origen legal verificado; los países exportadores afirman que las políticas de adquisiciones públicas favorecen injustamente a las maderas no tropicales en el mercado; y los comerciantes se preocupan por el costo que supone el cumplimiento de las nuevas normas.

Avanzando con la corriente

En el transcurso de los años, la OIMT ha financiado muchos proyectos y actividades con el fin de apoyar el desarrollo de industrias madereras sostenibles y de valor agregado en los países tropicales. El establecimiento de industrias locales de transformación secundaria (“avanzada”) de madera puede beneficiar a los países de diversas formas, por ejemplo, generando empleos, contribuyendo a los ingresos fiscales y fomentando el manejo forestal sostenible y el desarrollo de plantaciones maderables. En esta edición de Actualidad Forestal Tropical, examinamos algunos de los esfuerzos de la OIMT para ayudar a sus países miembros a avanzar con la corriente del desarrollo industrial. 

La vida después de los cincuenta

El Consejo Internacional de las Maderas Tropicales cumple cincuenta años, es decir, está a punto de celebrar su quincuagésimo período de sesiones. El Consejo es el órgano rector de la OIMT y ha alcanzado numerosos logros a partir de su primera reunión en Ginebra en 1985/86. Esta edición especial de AFT incluye entrevistas con nueve presidentes del Consejo, desde los primeros días de su existencia hasta la actualidad, así como los presidentes del Grupo Asesor del Comercio (GAC), el Grupo Asesor de la Sociedad Civil (GASC) y un representante de la ciudad anfitriona de nuestra sede, Yokohama. En las entrevistas, les preguntamos acerca de los desafíos que ha enfrentado el Consejo en el transcurso de los años, sus logros, sus fortalezas y debilidades, y el papel que podría desempeñar en el futuro. 

Ganando más a partir de los bosques

Muchas personas gozan de un buen nivel de vida gracias a las ganancias que les reporta la extracción y transformación de madera y productos forestales no maderables, pero hay muchas más que viven en condiciones de pobreza. Una tarea fundamental para los dirigentes del ámbito forestal, los profesionales forestales y los organismos de difusión es permitir a las comunidades forestales ganar mayores ingresos a partir de los bosques.
 

A pagar lo que se debe

Todos estamos acostumbrados a beneficiarnos gratuitamente o a un costo mínimo con los servicios ambientales que nos brindan los bosques tropicales. Utilizamos el agua pura que nos proveen, damos por sentada su función en la captura y almacenamiento de carbono, y explotamos su biodiversidad en la agricultura, la industria farmacéutica y la actividad forestal.
Sin embargo, ha llegado la hora de que el mundo comience a pagar por estos servicios ambientales, o se enfrente a las consecuencias de perderlos. Una causa fundamental de la pérdida de bosques tropicales es que la agricultura es un uso de la tierra más competitivo que la actividad forestal y, a raíz de ello, los bosques tropicales continúan siendo desmontados o degradados. Por otro lado, la demanda de servicios ambientales de los bosques tropicales sigue aumentando: las ciudades se extienden y necesitan más agua potable; la biodiversidad se ve cada vez más como un recurso esencial para el ecoturismo, la ciencia y la agricultura; y el cambio climático, debido a las crecientes concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero, se perfila como una catástrofe a escala mundial, que puede mitigarse, en parte, con el mantenimiento de bosques tropicales sanos.

Indicación del progreso

Poco después de crear la Organización en los años ochenta, los fundadores de la OIMT se encontraron ante un importante desafío. Habían negociado un acuerdo internacional de vasto alcance para fomentar la ordenación y el manejo forestal sostenible (MFS) en el trópico, elaborado directrices de MFS y emprendido un estudio pionero que había determinado que el MFS era prácticamente inexistente en las regiones tropicales del mundo. Sin embargo, no tenían forma de medir el progreso que esperaban y anticipaban que se lograría en el futuro para la consecución del objetivo general de la Organización. Este desafío dio lugar a una serie de debates sobre la necesidad de contar con un medio para medir el progreso alcanzado, culminando finalmente con la publicación de los Criterios para la ordenación sostenible de los bosques tropicales naturales de la OIMT casi un cuarto de siglo atrás. 

Industrias forestales sostenibles

La industria forestal del trópico ha tenido su cuota de duras críticas, que en algunos casos, lamentablemente, han sido justificadas. Si bien las historias negativas de prácticas insostenibles siempre parecen atraer la mayor atención, es posible presentar un argumento igualmente convincente a favor del efecto transformador que pueden tener las industrias forestales en las economías tropicales y en el desarrollo sostenible.

Siguiendo el rastro

Los profesionales y técnicos forestales siempre han necesitado saber la localización exacta de los recursos maderables, en particular, para la planificación del manejo del bosque y las operaciones de aprovechamiento, para el control del movimiento de la madera hasta los aserraderos, plantas industriales y puertos, y para la comercialización de los productos forestales.

Regeneración

Al igual que se renuevan los bosques tropicales, la OIMT se ha renovado. El 7 de diciembre de 2011, entró en vigor el Convenio Internacional de las Maderas Tropicales (CIMT) de 2006, iniciándose así una nueva era para la Organización. En este número de AFT, la primera edición desde la entrada en vigor del CIMT de 2006, celebramos este nuevo comienzo y destacamos algunos ejemplos del tipo de actividades que, además de haber ayudado a la OIMT a ocupar un lugar de liderazgo en el proceso de ordenación y manejo sostenible de los bosques tropicales, constituyen áreas prioritarias en el marco de los objetivos del nuevo convenio.

Estado de la ordenación de los bosques tropicales 2011

En 1987, la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) encomendó la realización de un estudio de los bosques tropicales en sus países miembros, que fue publicado en 1989 (Poore et al. 1989). La conclusión del estudio fue que una proporción insignificante de los bosques tropicales del mundo se encontraba bajo sistemas de ordenación sostenible, si bien algunas, aunque no todas, las condiciones de la ordenación sostenible se hallaban presentes en una superficie mucho más extensa. En 2006, la OIMT publicó un segundo estudio (OIMT, 2006), en el que se utilizó el 2005 como año de referencia nominal y que reveló que se había realizado un progreso importante pero aún sumamente insuficiente.

La biodiversidad es vida

Los ecosistemas del mundo proveen servicios ambientales sin los cuales simplemente no podemos vivir. Como parte integral de la naturaleza, nuestro destino está estrechamente vinculado a la diversidad biológica: la inmensa variedad de animales, plantas y microorganismos que viven en las montañas, bosques, océanos, humedales y otros ecosistemas del planeta. Dependemos de esta diversidad de vida para satisfacer necesidades básicas como agua, alimentos, combustibles y medicinas. Sin embargo, cada día desaparecen alrededor de 150 especies, en gran parte debido a actividades antropogénicas. 

La propiedad de los bosques de África

Asegurando la gobernanza forestal


Industrias forestales sostenibles

La industria forestal tropical se ha enfrentado a toda una letanía de acusaciones, en muchos casos con justa razón. Desde la tala ilegal hasta la instigación de guerras civiles, desde violaciones de derechos humanos hasta la corrupción de gobiernos, no es difícil encontrar informes que culpen a la industria forestal por estos y muchos otros males. Sin embargo, como en la mayoría de las generalizaciones, lo máximo que podría afirmarse es que esto sólo es cierto en parte.

Climate changing for tropical forests

 

La publicación de esta edición de aft se produce al tiempo que comienzan a canalizarse considerables niveles de ayuda para algunos países tropicales a través de diversas iniciativas relacionadas con el clima. Éste es sin duda un adelanto valorado en estos países.

 

Reforzando la diversidad

Once años atrás, un artículo aparecido en Scientific American conmocionó a la comunidad forestal de toda la región del trópico. El artículo, titulado “¿Podrá la ordenación sostenible salvar a los bosques tropicales?”1, presentaba sólidos argumentos que pronosticaban el fracaso de la ordenación forestal sostenible (ofs) en las regiones tropicales del mundo, principalmente debido a su incapacidad (hasta ese momento) para salvaguardar la inmensa biodiversidad de los bosques tropicales.

La promesa africana

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Photo: CIB

Durante mucho tiempo, África ha languidecido en el extremo inferior de la mayoría de las tablas de posiciones mundiales de desarrollo económico, social y ambiental. Los motivos son muchos y se relacionan entre sí, pero incluyen una gobernabilidad deficiente, inestabilidad y malestar social, sistemas inadecuados de salud y educación pública, economías mal administradas y no diversificadas, y una falta de inversiones públicas y privadas en todo tipo de infraestructura.

Aprovechando el potencial de las comunidades

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Un seringueiro del Bosque Estatal de Antimary, Acre, Brasil.
Fotografía: R. Guevara/OIMT

Durante una semana de julio de 2007, la ciudad brasileña de Río Branco, en el corazón de la región amazónica, se convirtió en la capital forestal comunitaria del mundo. Un grupo de participantes provenientes de cuarenta países diferentes se reunieron para investigar el nuevo fenómeno de las empresas forestales comunitarias (EFCs): esas pequeñas empresas con gran dinamismo que están comenzando a aprovechar el enorme caudal de talento empresarial que existe en las comunidades locales e indígenas de los bosques.

¿Hacia el ocaso?

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Fotografía:A. Compost

EN LA MAYORÍA de los países con importantes recursos forestales, en
un momento u otro, se ha hecho referencia al sector maderero como
una industria en decadencia o ‘encaminada hacia el ocaso’. Esto sucede
normalmente cuando se presentan otras opciones de desarrollo económico
que pueden parecer más dinámicas y rentables que transformar los árboles
en tablas. Los rápidos adelantos que están teniendo lugar en relación con las
negociaciones sobre el cambio climático y la creación de varias nuevas alianzas
para proporcionar fondos a los países con el propósito de evitar la deforestación
(ver AFT 5/2) han hecho que algunos observadores (y algunos países tropicales)
consideren los créditos de carbono y los fondos vinculados a los mismos como un
nuevo amanecer para el proceso de conservación y desarrollo sostenible de los
bosques tropicales. Si bien hoy existe un impulso sin precedentes (por el cual
se debe felicitar al Banco Mundial y otras partes asociadas, que recientemente
anunciaron un fondo de $300 millones para el proceso de deforestación evitada),
es apropiado también considerar el desarrollo de otros ‘nuevos amaneceres’ de la
actividad forestal anunciados en las últimas dos décadas.

Se bifurca el camino para los bosques tropicales

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Fotografía:A. Sarre

Los bosques tropicales se están acercando a la bifurcación del camino, no sólo en la forma en que son manejados sino también, lo que es más importante, en la forma en que se financia su ordenación y conservación. En lo que respecta a la ordenación, se están transfiriendo extensiones cada vez mayores de bosque a algún tipo de tenencia comunitaria. Según los grupos que propugnan esta política, como Forest Trends y la Iniciativa de Derechos y Recursos, las reformas legislativas realizadas en las últimas dos décadas para reconocer los derechos tradicionales e indígenas han hecho que se duplicaran las tierras forestales de propiedad comunal o administradas por comunidades en los países en desarrollo, que hoy ascienden a alrededor de 370 millones de hectáreas de bosque natural.

La CITES se ramifica

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Photo: W.H. Wust

HASTA PRINCIPIOS de los años noventa, había relativamente pocas especies maderables incluidas en los apéndices de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), una organización creada para supervisar y controlar el comercio de especies amenazadas colocándolas en uno de sus tres apéndices, el primero de los cuales (Apéndice I) es el que impone los controles más estrictos. Las especies maderables incluidas en los apéndices, en general, tienen zonas de distribución natural limitadas y un comercio mínimo. A partir de 1992, se concertaron esfuerzos para incluir especies maderables de amplias áreas de distribución e importancia económica en los apéndices de la CITES, entre las que se destacan la afromosia (Pericopsis elata, incluida en el Apéndice II en 1992), la caoba de hoja ancha (Swietenia macrophylla, incluida en el Apéndice III por varios países desde mediados de la década del noventa y en el Apéndice II a partir de 2003) y ramin (Gonystylus spp, incluida en el Apéndice III por Indonesia desde 2001 y en el Apéndice II a partir de 2005). La inclusión de especies en el Apéndice II significa que las exportaciones de ciertos productos específicos fabricados con estas maderas (productos primarios en el caso de las dos primeras, pero todos los productos, incluso los secundarios, en el caso del ramin) requieren certificados del país exportador que indique que la exportación de esos especímenes no resultará perjudicial para la supervivencia futura de la especie en su hábitat natural. Estos denominados dictámenes sobre extracciones no perjudiciales (DENP) constituyen esencialmente una confirmación de la producción sostenible de las exportaciones de estas especies maderables, ofreciendo un vínculo claro entre los requisitos de la CITES y el trabajo de la OIMT.

Un asunto legal

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Fotografía: SGS

Uno de los impedimentos más importantes para alcanzar la ordenación forestal sostenible (OFS) en muchos de los países miembros de la OIMT es la ilegalidad presente en la extracción de recursos forestales y el comercio de productos forestales. Dado que la comunidad internacional se ha acercado al punto más cercano a un consenso que jamás podrá alcanzar (todos los procesos activos de criterios e indicadores para la OFS ahora usan las mismas siete áreas temáticas), la atención ha pasado a concentrarse en la definición de un concepto igualmente polémico: la legalidad de las operaciones forestales.

Estrecheces del comercio

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Fotografía: M. Adams/OIMT

El comercio de maderas tropicales parece estar remando contra la corriente. Los precios (especialmente de la madera terciada) podrían finalmente comenzar a subir después de varios años de estancamiento, pero el clima normativo en que se desarrolla el comercio nunca ha sido más difícil. En esta edición de AFT investigamos algunos de los problemas.

El equilibrio de la liquidez

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Fotografía: G. Wetterberg

La viabilidad económica es uno de los tres principios básicos de la ordenación forestal sostenible (OFS). La OFS puede ser totalmente factible desde el punto de vista técnico, pero fracasará de todos modos si las empresas que se supone que deben ponerla en práctica tienen problemas de solvencia.

Uno de sus problemas principales es la disponibilidad de financiación. Los bancos se muestras reticentes a dar préstamos a los madereros, especialmente a los pequeños empresarios. En consecuencia, las pequeñas empresas se mantienen pequeñas, con la posibilidad constante de reducirse hasta desaparecer. Las empresas de mayor envergadura pueden ser más resistentes, pero las mejores prácticas forestales pueden también resultarles difíciles de aplicar si constantemente tienen que pagar altas tasas por su capital. Cabe entonces preguntarse quién va a invertir en el manejo de los bosques tropicales naturales. Los artículos de esta edición de AFT investigan este interrogante.

La gran sed de Liberia

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Photo: N. Sizer

Liberia hoy es un país destrozado que intenta recuperarse de los estragos de sus dos recientes guerras civiles. Clasificado como uno de los países más pobres del mundo, su población vive un promedio de menos de 50 años. Su tasa de desocupación del 85% se considera la más alta del mundo. Icluso en Monrovia, la capital, los servicios básicos tales como electricidad, agua potable y atención médica, son escasos o inexistentes. El pueblo debe hacer un esfuerzo diario para sobrevivir. Si hay un país que verdadermente necesita desarrollo (de preferencia, sostenible) es Liberia.

The future of forestry

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Photo: Rukmantara

"The ability of a country to follow sustainable development paths is determined to a large extent by the capacity of its people and its institutions..."

This statement is taken from Chapter 37 of Agenda 21, the blueprint for a sustainable future produced by the Earth Summit in 1992. It might seem blindingly obvious, even tautological. But more than a decade on, the international community continues to grapple with the theory and practice of capacity-building in sustainable development, and how it can best assist countries to do it.